Desde el 7 de febrero de 1991, Nuestra Señora Reina y Mensajera de La Paz, Nuestro Señor Jesús, El Corazón Amoroso de San José, El Espíritu Santo, Los Santos y Lós Ángeles, aparecen con frecuencia en la ciudad de Jacareí, São Paulo, Brasil, al Vidente Marcos Tadeu Teixeira y hacen a la humanidad una última llamada a la conversión.


Jacareí, Apariciones que se prolongan por más de 23 años


“… En estos 20 Años Yo hice grandes maravillas en medio de vosotros. Realicé portentos admirables y transformé todas las vidas de aquellos que Me respondieron SI en ya perfecto Cielo, pequeño Cielo ya en la Tierra. En estos VEINTE AÑOS, Yo hice grandes maravillas en todos aquellos que atendiendo a Mi llamado para rezar más, comenzaron una verdadera vida de oración Conmigo, comenzaron un verdadero camino de oración continuo e incesante, ofreciéndose ellos mismos como incienso de oración en el altar de Mi Corazón Inmaculado, rezando siempre más Conmigo y por medio de Mí al Altísimo, para alcanzar de Él Misericordia para la Tierra, para alcanzar de Él la Paz y para alcanzar a todos Mis Hijos, principalmente los que estaban más lejos de Mi Corazón, más hundidos en el fangal del pecado, más inertes en la prisión sin muros de satanás que es el pecado, la gracia de la liberación, de la regeneración, del rescate, de la conversión y del regreso hacia Dios…” (Mensaje de María Santísima el 06/02/2011)

domingo, 10 de julio de 2011

MENSAJE DE SAN JOSÉ- 30 DE OCTUBRE DE 2010


 COMUNICADA AL VIDENTE MARCOS TADEU
EN EL SANTUARIO DE LAS APARICIONES DE
JACAREÍ - SÃO PAULO - BRASIL




"-Amados hijos, Mi Amabilísimo Corazón les bendice hoy nuevamente y les infunde la paz. Yo les quiero tanto, tanto, que me gustaría guardarles a todos dentro de Mi Amabilísimo Corazón, para que, entonces, Hijos Míos, les ahogase en el Océano de Mi Infinito Amor.
¡LES QUIERO TANTO! Les quiero más que sus padres les  uisieron o que puedan quererles. Les quiero con el amor más grande que tuvieron todos los padres del mundo por sus hijos.
Yo les guardo en Mi Amabilísimo Corazón. Mi mirada está siempre en ustedes.
¡Confíen en el Amor que tengo por ustedes! Confíen en Mis Gracias y en Mi Protección, pues Yo jamás les dejaré solos.
¡Estoy siempre con ustedes! Mi mirada les acompaña durante todo el día, hacia adonde vayan y en lo que hagan. Mi mirada les sigue, Mi mirada sonda sus corazones, conoce sus sufrimientos, conoce sus angustias, sus problemas, sus miedos y ambiciones y Mi
Corazón toma providencias por todo. Él providencia ante Dios todas las gracias necesarias a ustedes, para que puedan vivir en paz y para que siempre caminen y crezcan en el perfecto amor de Dios, cumpliendo Sus Mandamientos y para que venzan con amor y fe todas las dificultades y batallas de esta vida.
¡Estoy siempre con ustedes! No hay lágrimas que caigan de sus ojos sin que Yo las vea, sin que Yo tome ciencia, sin que Yo las conozca. Por eso, Mis hijos, confíen a MÍ todos sus cuidados, todas sus dificultades. ¡Recen mucho para Mi Amabilísimo
Corazón! LO Contemplen, porque contemplar Mi Amabilísimo Corazón es contemplar a Mi propio amor por ustedes. Al ContemplarLO verán que tendrán un refugio, verán
que tendrán una casa y una morada, verán que podrán habitar siempre en el atrio de Mi Amabilísimo Corazón, en el Santuario de Mi Amabilísimo Corazón y, por lo tanto, podrán vivir en paz.
¡YO LES QUIERO TANTO! Les ofrecí tantas y tantas veces Mi amor! ¡Pero muchos lo rechazaron! Ya no sé más lo que les hago para demostrarles Mi amor y para que crean que Mi amor por ustedes es verdadero, es grande, es puro, fiel y nada desea en
cambio sino la perfecta correspondencia, o sea, ser amado por ustedes. Vengan Mis Hijos! Confíen a MÍ sus corazones, dénmelos y YO los tomaré por completo y los pondré dentro de Mi Amabilísimo Corazón, donde viviremos unidos, donde permaneceremos juntos en el mismo ritmo de amor de Nuestro Señor, con Su Ley de amor y con Su Palabra. Así, con Nuestros Corazones latiendo en el mismo
ritmo, Nosotros glorificaremos la Santísima Trinidad con el perfecto himno del amor.
Recen! Recen mucho! La oración, Mis hijos, siempre es su  salvación, es la salvación del mundo. No hay nada más importante, no hay nada más precioso y poderoso en esta Tierra que la oración. Porque la oración que es hecha con el corazón es amor y el amor
sube al Cielo y hace con que el Amor Supremo haga llover sobre la Tierra solamente gracias de misericordia, paz y salvación.
RECEN MUCHO. QUIEN REZA MUCHO SE SALVA. QUEM REZA POCO ESTÁ EN PELIGRO DE CONDENACIÓN. Y QUIEN NO REZA YA ESTÁ CONDENADO.
Recen! Recen! Yo rezaré con ustedes! Recen Conmigo y sus oraciones tendrán todo el poder.
Yo les bendigo a todos en ese momento."