Desde el 7 de febrero de 1991, Nuestra Señora Reina y Mensajera de La Paz, Nuestro Señor Jesús, El Corazón Amoroso de San José, El Espíritu Santo, Los Santos y Lós Ángeles, aparecen con frecuencia en la ciudad de Jacareí, São Paulo, Brasil, al Vidente Marcos Tadeu Teixeira y hacen a la humanidad una última llamada a la conversión.


Jacareí, Apariciones que se prolongan por más de 23 años


“… En estos 20 Años Yo hice grandes maravillas en medio de vosotros. Realicé portentos admirables y transformé todas las vidas de aquellos que Me respondieron SI en ya perfecto Cielo, pequeño Cielo ya en la Tierra. En estos VEINTE AÑOS, Yo hice grandes maravillas en todos aquellos que atendiendo a Mi llamado para rezar más, comenzaron una verdadera vida de oración Conmigo, comenzaron un verdadero camino de oración continuo e incesante, ofreciéndose ellos mismos como incienso de oración en el altar de Mi Corazón Inmaculado, rezando siempre más Conmigo y por medio de Mí al Altísimo, para alcanzar de Él Misericordia para la Tierra, para alcanzar de Él la Paz y para alcanzar a todos Mis Hijos, principalmente los que estaban más lejos de Mi Corazón, más hundidos en el fangal del pecado, más inertes en la prisión sin muros de satanás que es el pecado, la gracia de la liberación, de la regeneración, del rescate, de la conversión y del regreso hacia Dios…” (Mensaje de María Santísima el 06/02/2011)

viernes, 9 de marzo de 2012

Las Fuentes Milagrosas




En el día 21 de Febrero de 1999, en el nuevo local de las Apariciones, que quedó conocido como Santuario de las Apariciones de Jesús y María en Jacareí, todos los del grupo de oración, más algunos peregrinos de aquí habían rezado el Rosario, acompañando al vidente en esta oración a lo largo de los límites del lugar donde, entonces, Nuestra Señora iría aparecer.
La Santísima Virgen apareció sobre una pequeña elevación de tierra, donde hoy se encuentra una Imagen Blanca sobre una columna, marcando el lugar de esta Primera Aparición en el Santuario. Después de un breve Mensaje dado a Marcos, Ella comenzó a trasladarse para la izquierda, sin dar la espalda a Marcos, que comenzó a seguirla. La Virgen bajó sobre una pequeña depresión llena de lodo y piedras puntiagudas, donde corría al lado un surco de agua.
Seguido por todos a una cierta distancia, Marcos Tadeo pisó sobre las piedras puntiagudas sin resbalar ni caer, estando siempre mirando para lo alto, en la dirección donde estaba Nuestra Señora. Ella guiaba sus pasos. Algunas personas que lo seguían resbalaron en las piedras.
María Santísima bajó sobre el barranco y pidió a Marcos que se arrodillase sobre el lodo. Enseguida, le pidió que escarbase el suelo con sus manos en el lugar señalado por Ella. Con el dedo índice derecho extendido, Nuestra Señora mostraba un punto de agua lodoso. Marcos hizo lo que Ella mandó y, de aquel lugar por él excavado, comenzó a salir agua limpia en gran abundancia. Nuestra Señora repitió Su Orden varias veces y, cuanto Marcos más excavaba, más agua limpia salía. Los fieles nada entendían de lo que él estaba haciendo.
Enseguida la Santísima Virgen declaró aquella Fuente como Milagrosa, destinada a conceder Gracias para el cuerpo y para el alma de todos aquellos que viniesen a beber de Ella con Fe y Confianza. Después de hacer algunas Promesas acerca de la Fuente y del nuevo local de las Apariciones, Ella pidió que el surco de agua ya existente, que por allí descendía, fuese separado de la base de la Fuente Milagrosa, después Nuestra Señora desapareció.
Hasta ahora, muchas personas ya fueron curadas por esta Agua bendecida, han llegado hasta traer los exámenes de antes y después de la cura, con un relato personal anexo para el vidente Marcos Tadeo, con el fin de comprobarse y registrar más tarde estas Gracias extraordinarias. Todos estos documentos están siendo archivados.
Más tarde, Nuestra Señora pidió la construcción de una Gruta sobre la naciente de la Fuente y la colocación de una Imagen Suya para conceder Gracias sobre la naciente, dentro de la Gruta. Pidió también que se colocase otra Imagen Suya en oración, sobre el muro que contiene los grifos, donde el pueblo fiel recoge el Agua Milagrosa que chorrea noche y día, para llevar a sus casas.
Nuestra Señora y San José prometieron que todos aquellos que allí rezaren el Rosario y sumergieren sus rosarios en el Agua de la piscina, obtendrían la Gracia de tenerlos bendecidos:
“Todos aquellos que vinieren aquí para rezar el Rosario… si sumergieran el Rosario en esta “piscina” … si ellos no estuvieran todavía benditos, pasarán a quedar bendecidos a partir de entonces, desde que recen el Rosario (…) Diga a mis hijos que Yo alcancé esta Gracia por los Méritos de Mi Mediación, y también por las Gracias de Mi Rosario (…) ¡La Santísima Trinidad derrama “en este lugar” SU Misericordia! (…) El DIOS de AMOR guía SU Mano para volver más Santa esta “naciente de agua” (…) Yo y Mi Bienaventurado Esposo posaremos Nuestros Pies en este “estanque” , (la piscina de San José) para bendecir y santificar este Don de AMOR de Mi DIVINO HIJO…”

Fuente del Sagrado Corazón de Jesús

Fuente de San José