Desde el 7 de febrero de 1991, Nuestra Señora Reina y Mensajera de La Paz, Nuestro Señor Jesús, El Corazón Amoroso de San José, El Espíritu Santo, Los Santos y Lós Ángeles, aparecen con frecuencia en la ciudad de Jacareí, São Paulo, Brasil, al Vidente Marcos Tadeu Teixeira y hacen a la humanidad una última llamada a la conversión.


Jacareí, Apariciones que se prolongan por más de 23 años


“… En estos 20 Años Yo hice grandes maravillas en medio de vosotros. Realicé portentos admirables y transformé todas las vidas de aquellos que Me respondieron SI en ya perfecto Cielo, pequeño Cielo ya en la Tierra. En estos VEINTE AÑOS, Yo hice grandes maravillas en todos aquellos que atendiendo a Mi llamado para rezar más, comenzaron una verdadera vida de oración Conmigo, comenzaron un verdadero camino de oración continuo e incesante, ofreciéndose ellos mismos como incienso de oración en el altar de Mi Corazón Inmaculado, rezando siempre más Conmigo y por medio de Mí al Altísimo, para alcanzar de Él Misericordia para la Tierra, para alcanzar de Él la Paz y para alcanzar a todos Mis Hijos, principalmente los que estaban más lejos de Mi Corazón, más hundidos en el fangal del pecado, más inertes en la prisión sin muros de satanás que es el pecado, la gracia de la liberación, de la regeneración, del rescate, de la conversión y del regreso hacia Dios…” (Mensaje de María Santísima el 06/02/2011)

jueves, 24 de mayo de 2012

13.05.2012 - Mensaje de La Virgen y Santa Mena

MENSAJE DE LA VIRGEN Y SANTA MENA
CONMUNICADA AL VIDENTE  MARCOS TADEU TEIXEIRA 
13 DE MAYO DE 2012

VÍDEO DE LA APARICIÓN:

 MarcosTadeu Teixeira:  "¡Alabado sean para siempre Jesú, María yJosé" (Pausa)

MENSAJE DE NUESTRA SEÑORA


"Mis queridos hijos, hoy, cuando ustedes conmemoran los 95 años de mis apariciones en la pobre cueva de Iria en Fátima, Portugal, en el año 1917, a mis tres hijitos Lucía, Francisco y Jacinta, vengo una vez más para llamarles a la oración, a la conversión, a la penitencia y a la paz. Escuchen la llamada que les di en la cueva de Iria, abran sus corazones a Mi llamado materno y sigan por el camino que Yo les señalé: el camino de regreso a Dios, de la fuga de las ocasiones de pecado, de las seducciones del mundo, para que sigan el camino del bien, del amor, de la alegría y de la gracia.

Escuchen a a mi llamado maternal que les di en la Cueva de Iria y caminen todos los días por en el camino del desprecio al mundo y a ustedes mismos, para que así amen a Dios con el corazón verdaderamente puro y libre de toda esclavitud a las cosas vanas y transitorias. Para que sus corazones entonces llenos de luz, alegría, paz y felicidad puedan dar al mundo un verdadero testimonio de cómo un corazón que ama verdaderamente al Señor, a pesar de sufrir en esta vida, disfruta de la paz perfecta, es decir, de aquella paz que viene de la certeza de amar a su Dios con todo el corazón, la paz que sobrepasa todo el entendimiento humano.

Escuchen la llamada que les hice en la Cueva de Iria, siguiendo el camino de la penitencia, buscando todos los días reparar el daño que ya cometieron en el pasado a lo largo de sus vidas, haciendo el bien, tratando de espiar a sus pecados, aceptando con paz y mansedumbre de espíritu los sufrimientos que el Señor les permite para limpiarles.
Y al mismo tiempo buscando santificarles siempre y a cada día más por la práctica de sacrificios y esfuerzos heroicos para ayudar en la salvación del mundo y de sus hermanos.

Escuchen el llamado maternal que les hice en la Cueva de Iria en esa ocasión, consagrándoles a mi Inmaculado Corazón y vivan como verdaderos consagrados suyos, es decir, vivan en mi espíritu, imiten mis virtudes, amen a Dios como Yo le amé, amen al prójimo como Yo mismo les di el ejemplo, y sigan mis huellas de santidad y de perfección, de modo que ustedes puedan ser en realidad la raza de la mujer vestida de sol, Mi descendencia, los hijos en quienes me complazco y en quienes encuentro Mi descanso y mis delicias.

Si ustedes vivan la verdadera consagración a mi Inmaculado como Yo les pedi en Fátima, siguiendo mis mensajes y viviendo siempre más conmigo y a través de mí, entonces pronto el mundo se convertirá, y llegará para ustedes un nuevo tiempo de paz, en que sus ojos verán las grandes maravillas que el Señor prepara para aquellos que perseveran en estos tiempos finales en su amor. Los que no traicionen su amor por el amor al mundo, a ellos, el Señor les reserva una corona de gloria imperecedera, reservando cosas tan maravillosas que hasta los santos que están en el cielo desearían dar mil vidas para que pudiesen ver todavía en la vida mortal lo que el Señor les prepara para ustedes muy pronto.

En el Triunfo de Mi Corazón Inmaculado ustedes conocerán una felicidad, una paz, una alegría y una nueva vida completamente diferente de esta que ustedes tienen ahora. Sus vidas serán vidas trascendentes, serán vidas celestiales, ustedes vivirán cada día de sus existencias siendo uno con el Señor en el amor. Una vida que les espera pronto, pero para que lleguen a ella deben combatir la buena batalla, deben perseverar firmes en la oración y en todo lo que les pedi y, sobre todo, tienen que ser valientes para sufrir las tribulaciones de estos tiempos finales que el Señor todavía les permite.

 No tengan miedo! Estoy con ustedes! Ustedes no están solos! Ni una lágrima o gemido de sus corazones escapa de mi vigilancia materna, soy consciente de todo y para todo a su debido tiempo le daré solución. Confien en mi amor! Nunca se oyó hablar de que una madre había visto a un hijo con dolor sin nada hacer por él. Su Madre del Cielo que es mucho más Santa que las madres de la Tierra también jamás podrá dejar de consolarles y de amarles y de, en el momento fijado por el Señor, traerles buenas noticias de la victoria. ¡Adelante! Sigan orando por la conversión del mundo, de Rusia y las Naciones Unidas que están en gran peligro hoy en día con el avance de la apostasía, de la violencia, del odio, del ateísmo y de la rebelión contra la Ley del Señor. Porque solamente una gran fuerza de oración, solamente una gran barrera ardiente de oración podrá detener el avance de las fuerzas de Satanás, mi adversario.

En el Rosario que rezan todos los días depositan en mis manos una gran fuerza mística espiritual, con la que salvo muchas almas, Yo uno la fuerza de sus oraciones a la mía y esta oración vuelve a la Tierra como un verdadero diluvio de fuego, el diluvio de Mi Llama de Amor con el que toco y abrazo tantos corazones de mis hijos pecadores todos los días.



Sigan adelante! Nunca piensen que sus oraciones son estériles y que no producirán frutos. Ni siempre hago con que tus oraciones vuelvan para cerca de ustedes, para llegar a sus ojos, pero siempre las hago bajar a la tierra, como un diluvio abundante de amor que transforma y salva a muchos millones de almas. Así que sigan hijitos, sigan adelante confiantemente, sigan mi voz y cumplan todo lo que les pido. Aquí en este lugar de mis apariciones en Jacareí que es mi última Cueva de Iria, la continuación y finalización de los planes que empecé en Fátima, en este lugar tan simple, me siento más feliz que si estuviera en el más rico y grandioso palacio de la Tierra. Porque aquí me siento muy amada y verdaderamente servida, soy obedecida por tantos hijos míos que en su silencio y en su recogimiento diario: Me aman, Me sirven y cumplen todo lo que les he pedido. A estos hijos míos y, especialmente, a Marcos, el más dedicado y esforzado de mis niños, en este momento les bendigo generosamente de Lourdes, de Fátima y de Jacareí.
MARCOS: "Bella princesa del cielo quien es usted?" (Pausa)


MENSAJE DE SANTA MENA


"Amados hermanos míos, Yo, MENA, sierva del Señor, sierva de María Santísima, vengo hoy a darles Mi primer Mensaje, darles la Paz y cubrirles con mi manto de amor! Entreguen sus corazones a la Virgen Santa, con amor, generosidad y perseverancia todos los días, buscando siempre resistir a tus voluntades corrompidas y rebeldes, negándole todo lo que ella quiere y dándole a la Señora de Fátima, la mujer vestida de sol, LA SEÑORA DE LA PAZ tu sí, tu amor, tu corazón, toda tu vida, para que todo sirva para los planes de Salvación que ella hizo por toda la humanidad, y así ustedes puedan ser en las manos de la Santísima Virgen una herramienta hábil, eficaz y siempre lista, que Ella puede utilizar para llevar a cabo Sus Obras de Gracia en el medio de sus hijos. Entreguen sus corazones a la Madre de Dios, a la Señora de Fátima, intentando todos los días hacer no solamente lo que más agrada a Dios, sino tratando de hacer todo lo que pueden hacer con sus fuerzas por el Señor, hacer por la Madre de Dios, por la salvación de las almas, para que entonces tus vidas sean realmente un himno vibrante de amor al Señor y a Ella. Y las almas cuando escuchen ese himno de amor en sus vidas, es decir, cuando vean el amor de Dios, la presencia, la gracia del Señor y de la Virgen en sus vidas y en sus almas, quieran seguir también en el camino del amor, y de la gracia, el camino de la santidad.
 
Entreguen sus corazones a la Madre de Dios, buscando amarla siempre más, con todas las fuerzas de tus corazones, sin temor a amarla mucho, porque ustedes nunca la amarán más que Jesús la amó. Sigan el ejemplo del Maestro, que por treinta años fue sumiso y obediente a Ella y ustedes también deben obedecerla, ya que así seguirán por camino del amor perfecto, la gracia y la salvación y Cristo les crecerá en tus almas cada día más hasta la plenitud.

Yo, MENA, estaré a sus lados para ayudarles. ¡No tengan miedo! Porque la santidad no es un camino tan imposible como muchos piensan. La santidad sólo es difícil para aquellos que se niegan a dejarse de sí mismos y del mundo. Pero para aquellos que ya se hayan desprendido, los que dieron el primer paso fundamental, crucial, la santidad se convierte en algo leve, dulce, se convierte en una verdadera vida de alegría a cada día.

Yo estaré con ustedes para ayudarles a crecer en la santidad, perseveren en el amor de Dios y de la Santísima Virgen, porque el castigo está muy cerca, el Anuncio está en la puerta y ahora no pueden más regresar ya que ustedes están a pocos pasos de la gran renovación del mundo, de recibir el gran premio que el Señor y la Madre de Dios les reservaron para aquellos que Los siguieron en el camino de la vida, en el camino de la oración, del amor y de la pureza hasta este momento.

Manténganse firmes, porque el enemigo quiere derrocar a los siervos de Dios, ahora en los últimos metros, en los últimos trechos de la gran caminata. No permitan que Satanás les derrumbe, para eso siempre recurran más: a la oración, a la meditación, al silencio, a la reflexión y a la unión con Dios. Recurran a nosotros, los santos y a los ángeles que tanto podemos y queremos ayudarles. Busquen también cultivar en sus almas las virtudes cristianas: la bondad, la generosidad, la verdad, la sinceridad, la humildad, la obediencia al Señor, la prontitud en Su servicio, de manera que cada vez más en sus almas se consoliden las virtudes que les harán más agradables a Dios y a la Madre de Dios y así llegará el premio, la corona de la vida eterna que el Señor y la Madre de Dios les han prometido. Siguiendo el camino de las virtudes garantizarán la corona de la gloria para ustedes. Esta corona está reservada para ustedes. Ven hermanos! Corran al encuentro del Señor y de la Madre de Dios que vienen a darle la paz al mundo! Entréguenles sus corazones y sigan siempre adelante en la Paz del Señor.

Yo, MENA, ahora extiendo sobre ustedes Mi Manto de amor y les cubro siempre más con las bendiciones del Señor. "

"MARCOS: "Hasta pronto! Hasta pronto, querida Santa Mena!
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ESPAÑOL

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