Desde el 7 de febrero de 1991, Nuestra Señora Reina y Mensajera de La Paz, Nuestro Señor Jesús, El Corazón Amoroso de San José, El Espíritu Santo, Los Santos y Lós Ángeles, aparecen con frecuencia en la ciudad de Jacareí, São Paulo, Brasil, al Vidente Marcos Tadeu Teixeira y hacen a la humanidad una última llamada a la conversión.


Jacareí, Apariciones que se prolongan por más de 23 años


“… En estos 20 Años Yo hice grandes maravillas en medio de vosotros. Realicé portentos admirables y transformé todas las vidas de aquellos que Me respondieron SI en ya perfecto Cielo, pequeño Cielo ya en la Tierra. En estos VEINTE AÑOS, Yo hice grandes maravillas en todos aquellos que atendiendo a Mi llamado para rezar más, comenzaron una verdadera vida de oración Conmigo, comenzaron un verdadero camino de oración continuo e incesante, ofreciéndose ellos mismos como incienso de oración en el altar de Mi Corazón Inmaculado, rezando siempre más Conmigo y por medio de Mí al Altísimo, para alcanzar de Él Misericordia para la Tierra, para alcanzar de Él la Paz y para alcanzar a todos Mis Hijos, principalmente los que estaban más lejos de Mi Corazón, más hundidos en el fangal del pecado, más inertes en la prisión sin muros de satanás que es el pecado, la gracia de la liberación, de la regeneración, del rescate, de la conversión y del regreso hacia Dios…” (Mensaje de María Santísima el 06/02/2011)

martes, 23 de octubre de 2012

13.08.2007- Fiesta del Santo Nombre de Maria Santísima- Mensaje de Maria Santisima


13.08.2007 – Fiesta del Santo Nombre de María Santísima
Mensaje de María Santísima:
“Yo Soy la Bienaventurada Virgen  María Madre de DIOS… Mi Nombre dado por el Propio DIOS y traído por los Propios Ángeles de DIOS para serMe colocado, será siempre Fuente de Paz, de Luz y de Salvación para todos Mis hijos del mundo entero!... Mis Verdaderos Devotos que Me aman, que Me honran, que alaban y bendicen Mi Nombre gozan sin cesar de los beneficios, de las Gracias, de la Paz y de la Luz que Mi Nombre en sí mismo encierra…
 
Por medio de la Invocación confiada a Mi Nombre, cuántos de Mis hijos alcanzaron Gracias de Santidad y de Salvación no sólo para sí, sino para tantas otras almas!....
Con la Invocación confiada a Mi Nombre, cuántos de Mis hijos alejaron las tentaciones, reconocieron y vencieron las trampas del demonio!  Triunfaron del pecado y del mal y llegaron con seguridad al Paraíso Celestial!
 
Mi Nombre, inflama al Padre Eterno conceder todas las Bendiciones de Su Misericordia!... Mis Verdaderos Devotos, que invocan Mi Nombre con Fe y seguridad, alcanzan del Señor DIOS Su Misericordia, Su Piedad y Su Benevolencia…
 
Mi Nombre para los pecadores, para los pecadores obstinados que no quieren convertirse, que no quieren renunciar a sí mismos, para ser Mis Verdaderos Hijos… Para ellos Mi Nombre es un tormento, porque ellos recuerdan continuamente Mis Virtudes que ellos no quieren imitar!... Recuerdan  continuamente la existencia de DIOS Nuestro SEÑOR, que Me creó y que Me dio Nombre tan excelso! Les recuerda que un día tendrán que dejar este mundo, tendrán que comparecer delante del Señor y dar cuentas de todos sus actos, pensamientos, palabras y omisiones!
 
Mi Nombre, para ellos no es una señal de esperanza, como es para Mis Verdaderos Devotos e hijos… Que en la hora de la muerte invocando Mi Nombre, como siempre hicieron durante toda la vida, expiran suavemente y dulcemente en Mis Brazos…
Mi Nombre en la hora de la muerte es miel para Mis hijos, suaviza los tormentos de la agonía, hace que el alma suba al Cielo sin dificultad ni terror…
Mi Nombre es terror para Satanás! Es fracaso para los planes del infierno! Es aniquilamiento para todos los ardid del mal!
Bienaventuradas las almas, que invocan Mi Nombre y que a Él prestaron honra y alabanza todos los días de sus vidas!... En el Cielo les daré el conocimiento y un gozo accidental único, particular y singular de las Gracias eficaces contenidas en Mi Nombre.
 
A ti Marcos, que amas Mi Nombre, y que desde muy pequeño ya eras llamado Marcos María, debido a tu gran amor y devoción para Conmigo… A ti hoy Bendigo, y Bendigo también a todos Mis hijos, que obedecen Mis Mensajes sinceramente!... Que renuncian a su propia voluntad y se dan, se entregan completamente a Mí…”



13 de agosto
FIESTA DEL SANTÍSIMO NOMBRE DE MARÍA


Las apariciones en Medjugorje, Oliveto Citra y Jacareí, María reveló al mundo que la fecha correcta de su nacimiento es 05 de agosto. Por lo tanto, el día del Santo Nombre de María es 13 de agosto. Ocho días después de su nacimiento, se le gravará el maravilloso nombre:

MARIA


Dios impone el nombre de María

Determinóse en aquel consistorio y tribunal divino de la Santísima Trinidad de dar nombre a la niña Reina; y como ninguno es legítimo y propio sino el que se pone en el ser inmutable de Dios, que es donde con equidad, peso, medida e infinita sabiduría se  dispensan y  ordenan  todas  las  cosas,  quiso  Su  Majestad  po­nérsele y dársele por sí mismo en el cielo; donde manifestó a los espíritus angélicos, que las tres divinas personas habían decretado y formado los dulcísimos nombres de Jesús y María, para Hijo y Madre de ab initio ante saecula, y que en todas las eternidades se habían complacido con ellos y tenídolos grabados en su memoria eterna y presentes en todas las cosas que habían dado ser, porque para su servicio las criaban.

Y conociendo estos y otros muchos mis­terios los  Santos Ángeles, oyeron una voz del trono que decía en Persona del Padre Eterno: María se ha de llamar nuestra electa, y este nombre ha de ser maravilloso y magnífico; los que le invoca­ren con afecto devoto recibirán copiosísimas gracias; los que le es­timaren y pronunciaren con reverencia serán consolados y vivifi­cados; y todos hallarán en él remedio de sus dolencias, tesoros con que enriquecerse, luz para que los encamine a la vida eterna. Será terrible contra el infierno, quebrantará la cabeza de la serpiente y alcanzará insignes victorias de los príncipes de tinieblas.

Mandó el  Señor a los espíritus  angélicos que  evangelizasen este  dichoso nombre a Santa Ana, para que en la tierra se obrase lo que se ha­bía confirmado en el cielo. La niña divina, postrada con el afecto ante el trono, rindió agradecidas y humildes gracias al ser eterno y  con  admirables  y  dulcísimos  cánticos  recibió  el nombre.  Y  si se hubieran de escribir las prerrogativas y gracias que le conce­dieron,   fuera  menester  libro  aparte   de  mayores volúmenes.  

Los Santos Ángeles adoraron y reconocieron de nuevo en el trono del Altísimo a María Santísima por Madre del Verbo futura y por su Reina y Señora; y veneraron el nombre, postrándose a la pronun­ciación que de él hizo la voz del Eterno Padre que salía del trono, y particularmente los que le tenían por divisa en el pecho; y todos dieron cánticos de alabanza por tan grandes y ocultos misterios; ignorando siempre la niña Reina la causa de todo lo que conocía, porque no se le manifestó la dignidad de Madre del Verbo Huma­nado hasta el tiempo de la Encarnación. Y con el mismo júbilo y reverencia la volvieron a poner en los brazos de Santa Ana, a quien se le ocultó también este suceso y la falta o ausencia de su hija; porque en su lugar suplió uno de los Ángeles de Guarda, to­mando cuerpo aéreo para este efecto; y a más de esto, mucho tiem­po, mientras la niña divina estuvo en el cielo empíreo, tuvo su madre Ana un éxtasis de altísima contemplación y en él, aunque ignoraba lo que se hacía en su niña, le fueron manifestados grandes misterios de la dignidad de Madre de Dios, para que era escogida; y la pru­dente matrona los guardó siempre en su pecho, confiriéndolos para lo que debía obrar con ella.