Desde el 7 de febrero de 1991, Nuestra Señora Reina y Mensajera de La Paz, Nuestro Señor Jesús, El Corazón Amoroso de San José, El Espíritu Santo, Los Santos y Lós Ángeles, aparecen con frecuencia en la ciudad de Jacareí, São Paulo, Brasil, al Vidente Marcos Tadeu Teixeira y hacen a la humanidad una última llamada a la conversión.


Jacareí, Apariciones que se prolongan por más de 23 años


“… En estos 20 Años Yo hice grandes maravillas en medio de vosotros. Realicé portentos admirables y transformé todas las vidas de aquellos que Me respondieron SI en ya perfecto Cielo, pequeño Cielo ya en la Tierra. En estos VEINTE AÑOS, Yo hice grandes maravillas en todos aquellos que atendiendo a Mi llamado para rezar más, comenzaron una verdadera vida de oración Conmigo, comenzaron un verdadero camino de oración continuo e incesante, ofreciéndose ellos mismos como incienso de oración en el altar de Mi Corazón Inmaculado, rezando siempre más Conmigo y por medio de Mí al Altísimo, para alcanzar de Él Misericordia para la Tierra, para alcanzar de Él la Paz y para alcanzar a todos Mis Hijos, principalmente los que estaban más lejos de Mi Corazón, más hundidos en el fangal del pecado, más inertes en la prisión sin muros de satanás que es el pecado, la gracia de la liberación, de la regeneración, del rescate, de la conversión y del regreso hacia Dios…” (Mensaje de María Santísima el 06/02/2011)

sábado, 10 de noviembre de 2012

Escapulário Rojo de la Pasion


ESCAPULARIO ROJO DE  LA  PASION
En las Apariciones de la hermana Apoline Andreviau. 

(Pedidos: debora.mug@gmail.com)

Luisa Apoline (7-Mayo-1810 a 23-Feb-1895), nació en Poisan, Francia, fue la gran precursora de la Revelación del Escapulario de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Niña dedicada, modesta,  obediente y muy fervorosa, gustaba de dar limosnas y socorrer a los más débiles. Después de la muerte de su madre fue a estudiar en un colegio religioso, en el  Convento de Santa Isabel, donde permaneció por 2 años. A los 23 entró al Convento de Las Hijas de la Cridad de San Vicente de Paul, renunciando para siempre a las artes y a las ciencias. Pocos meses antes de que le fuese revelado el Escapulario de la Pasión, la Hermana Apoline tuvo otra visión. Hacía el Vía Crucis, cuando en la 13ª. Estación, Nuestra Señora le depositó en los brazos el Cuerpo inanimado del Maestro y le dijo: “El mundo se pierde porque no piensa en la Pasión de Jesucristo; haga todo para que el mundo piense, haga todo para que éste se salve”.

PRIMERAS  MANIFESTACIONES  SOBRENATURALES A  LA  HERMANA  APOLINE  ANDRIEVEAU.

En 1845 la hermana Apoline fue objeto de fenómenos místicos y fue llamada por la Divina Providencia a ejercer una misión sobrenatural que fue para ella fuente abundante de gracias y también de grandes sufrimientos. Así ella escribe en una de las cartas a su confesor, P. Tiere:”que había recibido del SEÑOR comunicaciones tan íntimas, que la dejaban despavorida”. Describe ella que el 11 de octubre de 1846: “Estaba meditando en la Santa Misa en La Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Pensé entonces verlo en la Cruz. Y Su Rostro era de una palidez que me impresionó tan vivamente que me encontré toda cubierta de un sudor glacial. La Cabeza de Nuestro Señor estaba inclinada. Pensé que los largos espinos que cubrían Su Frente Adorable fuesen la causa de esta posición incómoda. En el mismo instante, El Señor levantó súbitamente la Cabeza y los espinos de la corona se enterraron con fuerza hasta los ojos y la frente. Nunca podré olvidar aquel movimiento. Era algo terrible el dolor que Él debió haber experimentado con el choque violento de la Sagrada Cabeza contra el leño de la Cruz. Quedé toda sobresaltada, toda agitada y estremecida! Y Nuestra Señora estaba ahí. Oh, Jesús! Oh, María! Qué sufrimiento! Desde aquel momento la Pasión de Nuestro Amantísimo Salvador está en mí siempre delante de los ojos!”

NUESTRO  SEÑOR  REVELA  EL  ESCAPULARIO  DE  LA  PASION.



Fue el 26 de Julio de 1846 que le fue revelada su misión, y le fue mostrado el modelo del Escapulario de la Pasión. Durante un retiro con el Padre Russeau, éste le ordenó que le escribiese todo para el Padre Ettiene. La hermana obedeció, y en septiembre de 1846 inicia sus correspondencias que más tarde se volverían públicas, y de las cuales  tenemos todos los pormenores relativos al Escapulario de la Pasión. En total fueron escritas 51 cartas. En su primera Carta ella describe la aparición: “Estando en la Capilla, una tarde de la Octava de Nuestro Bienaventurado Padre, el día 26 de Julio de 1845, vi yo aparecer a Nuestro Señor Jesús revestido con una larga túnica encarnada y un manto azul. Oh Amor de Jesucristo, cómo llenaste mi corazón en este momento sublime!. Oh, cómo era Bello Él! Ya no era aquel rostro fatigado por los dolores del pretorio, como yo lo había visto unos días antes durante la Santa Misa. Era la belleza por esencia. Tenía en la mano derecha un Escapulario Rojo en que Él estaba colgado en la Cruz, rodeado de los instrumentos dela Pasión que más lo hicieron sufrir en Su Santa Humanidad. Alrededor del Crucifijo leí éstas palabras: SAGRADA PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SALVANOS. En el otro extremo  de la cinta escarlata estaba una imagen de Los Sagrados Corazones de Jesús y de María, rodeado de espinos el uno, y el otro traspasado por una espada. Entre los dos Corazones se veía una Cruz que se elevaba encima de Ellos. Pasados varios días, volví a ver la misma imagen. Finalmente el día de la Exaltación de la Santa Cruz, el 14de Septiembre, Nuestro Señor Se dignó decirme: “Los Padres de la Misión han de dar éste Escapulario, y quienes lo traigan  bendito recibirán todos los viernes la entera remisión de sus culpas, y el aumento de la fe, la esperanza y la caridad.”
En otra carta el 17 de agosto de 1848, la Hermana Apoline agrega otros pormenores: “ Oye por la Gracia de Dios los pormenores sobre el Escapulario de la Pasión de Nuestro Señor, estaba Él encima del altar un poco inclinado para la derecha si bien recuerdo.  Un brillo incomparable que Lo rodeaba parecía obscurecer el fondo de la Capilla. Estaba vestido de túnica roja y manto azul. Las manos y los pies estaban un poco coloridos por las gotas de sangre que manaban de las Llagas. La frente ligeramente manchada dejaba ver los espinos. Oh, aquellos espinos! No puedo pensar en ellos sin estremecerme! La belleza de Jesús ultrapasaba todo cuanto he visto en los cuadros de los artistas. Oh mi Divino Jesús! Vos tenéis en la mano derecha este Escapulario escarlata que parece brillante como fuego por pasar por Vuestras Manos que tantas veces han bendecido. Y Os ví crucificado y moribundo cercado de todo lo que Os hizo a Vos sufrir! En el otro extremo del Escapulario unido por la cinta roja, La Cruz se eleva en medio de los 2 Corazones, alrededor estaba escrita la jaculatoria; CORAZONES DE JESÚS Y MARÍA PROTÉJANNOS.”
Carta del 16 de Agosto de 1847.- “Recuerdo bien que tú dices que has juzgado ver a Nuestro Señor el día de la Octava de San Vicente en la tarde. Yo había ido a la Capilla antes de la Bendición. Nuestro Señor tenía en la mano derecha un escapulario rojo suspendido por dos cordones del mismo color. De un lado Jesús estaba representado en una Cruz y al pie de la Cruz estaban representados los instrumentos más dolorosos de la Pasión: el látigo, un martillo y la túnica que cubría el Cuerpo Llagado. Alrededor del Crucifijo se leía: SAGRADA PASIÓN DE JESUCRISTO SALVANOS!. En el otro extremo de las cintas del mismo tejido estaba cubierto por un paño blanco donde estaban impresas las imágenes del Sagrado Corazón y del de Su Santa Madre. En derredor se leían estas palabras: SAGRADOS CORAZONES DE JESÚS Y DE MARÍA PROTÉJANNOS!. Me parece que el nombre debe ser: ESCAPULARIO DE LA PASIÓN. No es por ventura revestirse de Jesús Padeciente el uso de traer al cuello las imágenes de Su Cruz y de Su Corazón?
A Nuestro Misericordioso Salvador le gustaría que se usase éste Escapulario y que sus asociados se revistieran de él y del amor por Sus Sufrimientos. La Cruz es tan poderosa para convertir a los infieles y para tocar a los herejes. Es con la Pasión de Jesucristo que se convierten los pecadores, que se reanima  la fe y sus frutos. Quién podrá resistirse a un Dios muerto por amor a los hombres?  Uno de estos últimos días vi a nuestro Señor sufriendo tanto que no pude dejar de estremecerme involuntariamente. Mi Dios, que dolores en Vuestra Sangrienta Pasión! Y éste es mi pensamiento constante. Obsérvame a Mí Crucificado hija mía, y ve si debes Amarme!.
Los sufrimientos de Su Santa Humanidad me tocan más que los resplandores de Su Gloria. Ah! Bien sabía Nuestro Señor que si yo podía resistir a Su grandeza, tenía que rendirme a Sus sufrimientos. Él mismo me había dicho: Son por Mis sufrimientos  hija mía, que  comprenderás Mi Amor, y a fuerza de este Amor, aflorarán los sentimientos de dolor hasta que se pierdan  enteramente en amor!.”
El Padre Ettienne recibió con favorable impresión las confidencias a la hermana Apoline, cuyas virtudes y vida ejemplar conocía, más no se apresuró a pronunciarse sobre las cosas extraordinarias que le eran comunicadas, ni dio ejecución a lo que le era pedido de pronto, de parte de Nuestro Señor Jesucristo. Entre tanto, en 1847, debe ir a Roma para tratar asuntos importantes de su instituto. Pero durante la ocasión le presentó al Papa Pío IX el secreto de que era confidente. Le relató todo sobre las Revelaciones de Nuestro Señor a la hermana Apoline. El Santo Padre acogió favorablemente ésta comunicación y por un escrito del 25 de Julio de 1847, Pío IX aprobó y enriqueció de indulgencias el Nuevo Escapulario con el Nombre de ESCAPULARIO DE  LA PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR Y DE LOS SAGRADOS CORAZONES DE JESÚS Y DE MARÍA. Por el mismo escrito daba facultades a todos los padres de la Misión Lazarista de que lo bendijeran y lo impusieran a los fieles. Entre las indulgencias que vinieron a ser concedidas al Escapulario de la Pasión, hubo una especialmente preciosa, la Indulgencia Plenaria concedida a todos los fieles que usasen el Escapulario de la Pasión cada Viernes con tal de que en éste día meditasen piadosamente durante algún tiempo sobre la Pasión de Nuestro Señor.
La hermana Apoline se mantuvo escondida en el Instituto hasta su muerte. Por más que hubiesen rumores sobre quién sería la Hermana Bienaventurada a la cual Nuestro Señor le reveló el Escapulario, y todavía que muchas hermanas sospechasen de ella, Hermana Apoline conseguía salir de estos comentarios y acusaciones con discreción.  Siete años antes de su muerte ella fue enviada a la Casa de las Hermanas Ancianas de Montolier, donde sufrió por años atroces dolores de su reumatismo. Los dolores eran intensos principalmente en los pies y en las manos. La Hermana siempre mantuvo la humildad y la mansedumbre misma de estos últimos años de su vida de continuas incomodidades y sufrimientos. Así, se lanzó en los Brazos del Padre Celestial para la Eternidad, ofreciendo a Dios el sacrificio de su vida, sin agonía y con serenidad. Fallece entonces la Hermana Apoline Andriveau, el día 23 de Febrero de 1895, con 75 años. -