Desde el 7 de febrero de 1991, Nuestra Señora Reina y Mensajera de La Paz, Nuestro Señor Jesús, El Corazón Amoroso de San José, El Espíritu Santo, Los Santos y Lós Ángeles, aparecen con frecuencia en la ciudad de Jacareí, São Paulo, Brasil, al Vidente Marcos Tadeu Teixeira y hacen a la humanidad una última llamada a la conversión.


Jacareí, Apariciones que se prolongan por más de 23 años


“… En estos 20 Años Yo hice grandes maravillas en medio de vosotros. Realicé portentos admirables y transformé todas las vidas de aquellos que Me respondieron SI en ya perfecto Cielo, pequeño Cielo ya en la Tierra. En estos VEINTE AÑOS, Yo hice grandes maravillas en todos aquellos que atendiendo a Mi llamado para rezar más, comenzaron una verdadera vida de oración Conmigo, comenzaron un verdadero camino de oración continuo e incesante, ofreciéndose ellos mismos como incienso de oración en el altar de Mi Corazón Inmaculado, rezando siempre más Conmigo y por medio de Mí al Altísimo, para alcanzar de Él Misericordia para la Tierra, para alcanzar de Él la Paz y para alcanzar a todos Mis Hijos, principalmente los que estaban más lejos de Mi Corazón, más hundidos en el fangal del pecado, más inertes en la prisión sin muros de satanás que es el pecado, la gracia de la liberación, de la regeneración, del rescate, de la conversión y del regreso hacia Dios…” (Mensaje de María Santísima el 06/02/2011)

miércoles, 2 de enero de 2013

30.09.2012- Mensaje de Nuestra Señora y San José


JACAREÍ, 30 DE SEPTIEMBRE DE 2012 
NUEVA MENSAJE DE NUESTRA SEÑORA Y SAN JOSE



MENSAJE DE NUESTRA SEÑORA REINA Y MENSAGERA DE LA PAZ COMUNICADO AL VIDENTE MARCOS TADEO TEIXEIRA JACAREI, 30 DE SEPTIEMBRE DEL 2012.

(VÍDEO: http://www.youtube.com/watch?v =obg7gMApIl8&feature=youtu.be)

“En este día Nuestra Señora hizo una gran y nueva promesa a los que usen devotamente la 
Santa Medalla de la Paz” 


“-Mis hijos amados, hoy os llamo nuevamente al verdadero amor. Sin amor vosotros no podrán vivir, no podrán caminar por la vía de la santidad, no podrán agradar a Dios y no podrán vivir con Él para siempre en el Cielo. Por eso, abran sus corazones desde ya al amor de Dios, para que Él entre en vuestras almas y os transforme completamente. 

Lo que vine a buscar en mi Aparición en la Salette, en Lourdes, Pontmain, Pellevoisin, Fatima, Montichiari y también aquí, es EL VERDADERO Y PERFECTO AMOR. Deseo de todos vosotros este perfecto amor, que da al corazón del Señor y al mío tanta alegría, tanta satisfacción, tanto descanso y paz. 

Yo quiero reposar en vuestras almas como en un jardín de descanso, mas eso solo será posible si en vuestras almas hubiera el perfecto amor. Las almas que tienen el verdadero amor me descansan, al contrario que el alma que no lo tiene me cansa, pues mi amor pelea de todas las formas para ayudarla, purificarla, santificarla, perfeccionarla, mas no puedo hacer nada porque el alma sin amor no me lo permite. Y así resiste mi acción en ella y estropea mi plan para con ella. El alma que está seca, árida, sin amor, para mí es como un desierto que me tortura y me flagela juntamente con mi hijo Jesucristo. Por eso es que yo vengo a buscar en vuestras almas el agua refrescante del amor puro, de un amor que nunca se cansa, que nunca cesa, que nunca se agota. 

Este amor vosotros solo podréis recibirlo en vuestras almas atreves de una vida de intensa oración, de búsqueda de la verdad, de la voluntad de Dios. Para que así conociendo lo que Él desea de vosotros podáis realizar su voluntad y entonces el amor de Dios podrá verdaderamente trabajar en vosotros y actuar en vosotros.

Hoy quiero, por lo tanto, que aceptéis mi amor, mi llama de amor en vuestros corazones que es el propio Espíritu Santo y que dejéis esta llama actuar en vosotros, transformándoos, trabajar vuestras almas hasta tornarlas semejantes a mí misma, a mi hijo Jesús. 


Hoy quiero también llamaros A UN MAYOR AMOR A MI SANTA MEDALLA DE LA PAZ. Esta medalla que yo aquí os di en el año de 1993 y al cual ligue tantas promesas, es un don extraordinario de mi corazón maternal 
para ayudar y beneficiar a mis hijos en estos tiempos de gran tribulación, cuando los sufrimientos para vosotros son tan grandes, son tan duros. 
Por medio de esta medalla, aliviare vuestro sufrimiento, confortare vuestras almas, daré luz a vuestros corazones, os colmare de todas las gracias del Señor, especialmente dándoos la paz de mi Corazón Inmaculado en vuestro corazón, para que sean fuertes en las tribulaciones, en los momentos difíciles y así guardéis intacta vuestra fe, vuestra fidelidad al Señor. Son tantos los que no aman mi medalla. Son tantos los que no la divulgan, son tantos todavía los que no la aceptan. Rezad por esos corazones duros, por estas almas llenas de maldad interior, para que ellas, para que esos corazones duros se abran, para recibir este don precioso que mi Corazón Inmaculado dio al mundo entero, por medio de mis apariciones aquí en Jacarei. 

(nueva promesa de la santa medalla de la paz dada por nuestra señora:)

EN VERDAD YO PROMETO: QUE TODOS LOS DÍAS 8 DE CADA MES, LAS ALMAS QUE USEN MI MEDALLA DE LA PAZ, RECIBIRÁN DE MI CORAZÓN INMACULADO, GRACIAS ESPECIALES. ENTRE ELLAS, LA GRACIA DE QUE SUS FAMILIARES HASTA LA CUARTA GENERACIÓN SEAN TODOS ELLOS SALVADOS Y LIBERADOS DEL PURGATORIO EN EL ANIVERSARIO DE LA REVELACIÓN DE MI MEDALLA DE LA PAZ TODOS LOS AÑOS.

Yo, mis queridos hijos continuare siempre con vosotros. Dadme vuestros corazones. Rezad mi rosario, todavía con más amor. Continuad con todas las oraciones que yo os di aquí, porque por medio de ellas, yo os conduciré siempre más por el camino de la santidad e inclinare la benevolencia de la santísima trinidad para colmarlos con toda suerte de sus bendiciones. 


a todos bendigo generosamente en este momento y especialmente a ti Marcos, mi pequeño cantor, cantor de mis glorias y el más fiel de mis siervos y a todos los que me aman, hacen mis horas santas de oración y propagan mis mensajes, bendigo ahora de Montichiari, de San Damiano y de Jacarei. 
La paz mis hijos amados, quedad en la paz del Señor.”



MENSAJE DE SAN JOSE 


“-Mis amados hijos, hoy, mi Amantísimo Corazón, os bendice juntamente con María Inmaculada y os da la paz!. Estos son los tiempos de gran misericordia, por eso llamo todos los días a mis hijos a abrir sus corazones a nuestros Sagrados Corazones, recibiendo en ellos nuestra luz, dejando que ella ilumine completamente todo vuestro ser. De forma que así, completamente iluminados por la luz de la oración, de la conversión, y de la penitencia diaria, vosotros podéis llevarla a todos aquellos que están en tinieblas, también, la luz de la salvación, que todo purifica, todo salva y todo santifica. 


Estos son los tiempos de la gran misericordia, por eso debéis abrir de par en par las puertas de vuestro corazón, para que verdaderamente el Divino Espíritu realice en vosotros su divino querer, para que María Inmaculada juntamente con el Espíritu Santo realice en vosotros su maternal querer, y así, en vuestras vidas y en vuestras almas se cumpla siempre más el plan del Altísimo sin obstáculos, demora, o lentitud alguna. Mas si vosotros no rezáis mucho, el vuestro “yo” , no dejara de crear problemas a la gracia de Dios. Para vencer vuestro propio “yo”, debéis por lo tanto sumergiros siempre más en la oración profunda para que así tengáis la fuerza de hacer, ayuno y las pequeñas abstinencias que os darán la energía espiritual necesaria para renunciar a ustedes mismos y a vuestra voluntad corrompida. Solamente así vuestro “yo”, desordenado, salvaje, será domado por vuestra alma y entonces ella conseguirá caminar con paso firme en la vida de perfección y de santificación. 


Estos son los tiempos de la gran gracia y de la misericordia, tiempo como nunca antes hubo, antes de la encarnación del verbo ni después ni nunca más habrá. DE HECHO, DESPUÉS DE LA ENCARNACIÓN DEL VERBO HUMANADO CRISTO JESÚS, ESTE ES EL TIEMPO DE MAYOR MISERICORDIA, GRACIA Y AUXILIO CELESTIAL DE TODA LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD. Y si vosotros, si vosotros frustráis todo eso, por vuestra negligencia, mala voluntad, resistencia al amor de Dios, no podréis mas esperar ninguna otra gracia de lo alto que os levante y que os salve. Por eso mis hijos, abrid de par en par las puertas de vuestros corazones, de vuestras vidas de vuestras familias, para que nuestros sagrados corazones realicen en vosotros perfectamente el plan de salvación y de santificación que nuestros corazones trazan para cada una de vuestras almas. 


Este tiempo de gracia ilimitada está por terminar en breve con el término de nuestras Apariciones. Entonces caerá sobre el mundo entero el gran castigo, la hora de la justicia del cual nadie podrá escapar y donde cada uno recibirá según sus obras, no según sus palabras. Yo estaré sentado al lado del Señor Jesús y de la Reina del Cielo y de la tierra, para juzgar a todos los hombres, a todos mis hijos y si vosotros no fueseis probados como Abraham vuestro perfecto amor al Señor, yo no podre ayudaros en aquella hora decisiva. Por eso mis hijos, cultivad el amor, trabajad para cultivar en vosotros mismos el perfecto amor sin el cual nadie podrá salvarse.

Mi Amantísimo Corazón que es maestro del perfecto amor quiere enseñaros, quiere daros este amor, quiere cultivar en vosotros mismos este amor. Sed dóciles a mi corazón y dejaros guiar, conducir por mí en el camino del perfecto amor. 

Yo os amo mucho y amo con amor extraordinario tanto este lugar como a mi predilecto hijito Marcos, con todos aquellos que sinceramente me aman, me escuchan y obedecen mis mensajes. Seguidme todavía mas profundamente por el camino de la obediencia, entonces mi Amantísimo Corazón verdaderamente triunfara en vosotros y vuestro corazón será el trono del Altísimo. 

Bendigo generosamente este lugar, a todos vosotros y especialmente a ti Marcos, el más esforzado de mis hijos y al mundo entero.”