Desde el 7 de febrero de 1991, Nuestra Señora Reina y Mensajera de La Paz, Nuestro Señor Jesús, El Corazón Amoroso de San José, El Espíritu Santo, Los Santos y Lós Ángeles, aparecen con frecuencia en la ciudad de Jacareí, São Paulo, Brasil, al Vidente Marcos Tadeu Teixeira y hacen a la humanidad una última llamada a la conversión.


Jacareí, Apariciones que se prolongan por más de 23 años


“… En estos 20 Años Yo hice grandes maravillas en medio de vosotros. Realicé portentos admirables y transformé todas las vidas de aquellos que Me respondieron SI en ya perfecto Cielo, pequeño Cielo ya en la Tierra. En estos VEINTE AÑOS, Yo hice grandes maravillas en todos aquellos que atendiendo a Mi llamado para rezar más, comenzaron una verdadera vida de oración Conmigo, comenzaron un verdadero camino de oración continuo e incesante, ofreciéndose ellos mismos como incienso de oración en el altar de Mi Corazón Inmaculado, rezando siempre más Conmigo y por medio de Mí al Altísimo, para alcanzar de Él Misericordia para la Tierra, para alcanzar de Él la Paz y para alcanzar a todos Mis Hijos, principalmente los que estaban más lejos de Mi Corazón, más hundidos en el fangal del pecado, más inertes en la prisión sin muros de satanás que es el pecado, la gracia de la liberación, de la regeneración, del rescate, de la conversión y del regreso hacia Dios…” (Mensaje de María Santísima el 06/02/2011)

jueves, 9 de mayo de 2013

28 DE ABRIL DEL 2013 MENSAJE DE SANTA IRENE


JACAREI, 28 DE ABRIL DEL 2013.
MENSAJE DE SANTA IRENE, RODEADA POR DOS ANGELES, COMUNICADO AL VIDENTE MARCOS TADEO TEIXEIRA.
SANTUARIO DE LAS APARICIONES DE NUESTRA SEÑORA REINA Y MENSAJERA DE LA PAZ
SAN PABLO, BRASIL.
MENSAJE DE SANTA IRENE

“AMADOS HERMANOS MIOS, YO IRENE, ME ALEGRO POR REGRESAR HOY NUEVAMENTE AQUÍ Y DAROOS UNA VEZ MAS UN MENSAJE PARA AYUDAROOS, EN EL CAMINO DE LA PERFECCION, DEL AMOR Y DE LA PAZ.
SED COMO LOS CEDROS DEL LIBANO, SED FUERTES EN LA FE, FUERTES EN LA CONFIANZA, EN LA ESPERANZA, EN EL AMOR, DE MODO QUE, DE TODA VUESTRA PERSONA UN TESTIMONIO PODEROSO Y VIBRANTE SALGA PARA LAS ALMAS DEL MUNDO ENTERO, A FIN DE QUE TODAS LAS QUE ESTAN EN LAS TINIEBLAS VEAN LA LUZ DEL SEÑOR Y VENGAN A LA LUZ DEL SEÑOR.
SED CEDROS FUERTES, VIVIENDO CADA VEZ MAS, UNA VIDA DE INTENSA Y PROFUNDA ORACION DEL CORAZON, UNA ORACION QUE NO CESA EN NINGUN MOMENTO E IGUALMENTE CUANDO VOSOTROS ESTAIS TRABAJANDO Y ESTUDIANDO ESA ORACION CONTINUE A SALIR Y A SUBIR DE VOSOTROS HASTA EL CIELO, OFRECIENDO TODAS VUESTRAS ACCIONES, TODOS VUESTROS PENSAMIENTOS, EN UNION CON LOS SAGRADOS CORAZONES UNIDOS, CON NOSOTROS LOS SANTOS DEL CIELO. DE FORMA QUE ASI, NUESTRAS ORACIONES Y LAS VUESTRAS, UNIDAS, SE TRANSFORMEN EN UN GRAN PODER PARA ALCANZAR LA CONVERSION DE TANTOS PECADORES Y LA SALVACION DE TANTAS Y TANTAS NACIONES DE LA TIERRA.
SED CEDROS FUERTES, PRACTICANDO LAS VIRTUDES QUE TANTO A LOS SAGRADOS CORAZONES, PARA QUE VUESTRA PERFECCION ESPIRITUAL, CADA DIA MAS, CREZCA HASTA ALCANZAR LA PLENITUD DE LA SANTIDAD. ESTUDIAD, ESTUDIAD LA DOCTRINA CATOLICA QUE OS FUE TRANSMITIDA POR LA TRADICION Y POR LOS ESCRITOS DE LOS SANTOS HASTA EL DIA DE HOY, PARA QUE ASI, VOSOTROS ENTENDIENDO PERFECTAMENTE AQUELLO QUE EL SEÑOR VINO AL MUNDO A ENSEÑAR, VOSOTROS PODAIS CONOCER BIEN EL CAMINO QUE DEBEIS SEGUIR PARA LLEGAR AL CIELO Y JUNTAMENTE CON VOSOTROS PARA LLEVAR A TANTOS Y TANTOS MILLARES DE VUESTROS HERMANOS QUE NECESITAN DE ALGUIEN QUE LES MUESTRE EL VERDADERO CAMINO Y QUE OS CONDUZCA POR EL VERDADERO CAMINO.
SED CEDROS FUERTES, VIVIENDO CONTINUAMENTE EN LA MORTIFICACION PERSONAL, OSEA, RENUNCIANDO A VOSOTROS MISMOS, A VUESTRA VOLUNTAD, A VUESTROS APEGOS DESORDENADOS, PARA QUE ENTONCES, VUESTRO CORAZON, Y VUESTRA ALMA SEAN LIBRES, LIBRES PARA VERDADERAMENTE SERVID A DIOS CON TODO VUESTRO CORAZON, CON TODO VUESTRO EMPEÑO Y TODA ALEGRIA, DE MODO QUE VOSOTROS PODAIS ABRIR OTROS TANTOS CAMINOS PARA QUE TODOS VUESTROS HERMANOS ENCUENTREN EL CAMINO QUE CONDUCE AL SEÑOR, AL CIELO. ABRID ESTAS PUERTAS A VUESTROS HERMANOS, DE MODO QUE ELLOS PUEDAN ENCONTRAR LA VERDADERA VIA QUE LLEVA HASTA DIOS.
VIVID CONTINUAMENTE EN DIOS, BUSCANDO AMOLDAR VUESTROS SENTIMIENTOS, PENSAMIENTOS, DESEOS Y ANHELOS CON LOS DE ÈL. BUSCAD CONFORMAR VUESTRO PENSAMIENTO CON EL PENSAMIENTO DEL SEÑOR DE MODO QUE SU ESPIRITU SANTO NO ENCUENTRE BARRERA NI OBSTACULO ALGUNO DENTRO DE VUESTRAS ALMAS. CULTIVAD EL VERDADERO AMOR TODOS LOS DIAS Y NO PERMITAIS JAMAS QUE EL MUERA DENTRO DE VOSOTROS, HUID DE TODO AQUELLO QUE SOFOCA, TODO AQUELLO QUE QUEMA, QUE RESECA LA ROSA DEL VERDADERO AMOR DENTRO DE VUESTRAS ALMAS, PARA QUE ENTONCES, VOSOTROS TODOS LOS DIAS, PODAIS CRECER MAS Y MAS EN EL VERDADERO AMOR A DIOS QUE OS LLEVARA EN FIN A LA GLORIA ETERNA. 
YO IRENE, MARTIR DEL SEÑOR, ESTARE SIEMPRE A VUESTRO LADO PARA AYUDAROOS Y CONDUCIROOS POR LA VIA DE LA SANTIFICACION. CONTINUAD CON TODAS LAS ORACIONES QUE EL CIELO AQUÍ OS DIO, PORQUE ATRAVES DE ESAS HORAS SANTAS DE ORACION, VUESTRAS ALMAS COMO ROSAS DE AMOR PERFUMADAS CRECERAN Y SE ABRIRAN SIEMPRE MAS A LA SANTIDAD QUE LA SANTISIMA TRINIDAD DESEA Y PLANEÒ PARA TODOS VOSOTROS.
YO, IRENE, QUIERO CONSERVAR EN VOSOTROS, LA PAZ DIVINA, ESTA PAZ QUE NACE DE LA CONCIENCIA PROFUNDA Y VERDADERA DE CUMPLIR LA VOLUNTAD DE DIOS, DE ESTAR EN LA VIA CORRECTA DESEADA POR EL SEÑOR PARA CADA UNO DE VOSOTROS. POR ESO OS DIGO: RENUNCIAD A TODO CAMINO QUE NO FUERE EL CAMINO DEL SEÑOR. RENUNCIAD A TODO CAMINO QUE NO FUERE LA VIA DEL SEÑOR. RENUNCIAD A TODA VOLUNTAD, A TODO OTRO PLAN QUE NO SEA LA VOLUNTAD O EL PLAN DE SEÑOR PARA VOSOTROS.
YO ESTARE CON VOSOTROS PARA AYUDAROOS A CONOCER LA VOLUNTAD DE DIOS Y A PONERLA EN PRACTICA CON SEGURIDAD. ESTOY MAS CERCA DE VOSOTROS DE LO QUE IMAGINAIS, EN VUESTROS SUFRIMIENTOS LLAMADME, REZADME, Y YO OS CARGARE EN MIS BRAZOS, DANDOOS FUERZAS PARA VENCER TODAS LAS PRUEBAS.
EN ESTE MOMENTO OS BENDIGO GENEROSAMENTE CON AMOR, Y ESPECIALMENTE A TI MARCOS EL MAS QUERIDO DE MIS HERMANOS Y EL MAS FERVOROSO DE MIS VERDADEROS DEVOTOS Y AMIGOS”.

"SANTA IRENE" Virgen y Martir.
Santa Irene nació en un pueblo llamado Nabancia en Portugal. Sus padres fueron Hermigio y Eugenia y se esmeraron en dar a la niña una educación cristiana.
Un tío suyo llamado Selio, abad del monasterio de Santa María resolvió contribuir eficazmente al cultivo de aquella noble planta. Con esta mira encargó a Remigio, monje del mismo monasterio, que educara a la niña. Irene se educaba juntamente con Julia y Casta, tías suyas, y con otras jóvenes, las cuales vivían en gran recogimiento, dedicadas al servicio de Dios, con total separación de los tumultos del siglo.

Irene frecuentaba mucho los sacramentos. Un día la vio Britaldo, hijo de Castinaldo, señor del pueblo, quien quedó tan ciegamente enamorado de ella, que no pudiendo lograrla por esposa porque Irene tenía consagrada su virginidad a Jesús, cayó en una profunda melancolía y profunda tristeza, que lo pusieron en inminente riesgo de perder la vida.

Tuvo Irene revelación de la enfermedad que padecía Britaldo, y movida de caridad determinó visitarle a fin de curar al joven poseído de una pasión que exponía su salvación. Acompañada de algunas personas honestas, pasó a casa del enfermo, y le habló Irene con tanta energía sobre las prerrogativas y excelencias de su castidad y de los grandes favores con que Dios premia esta virtud tan agradable a sus divinos ojos, que serenado Britaldo enteramente, lo dejó consolado.

Volvió Irene a su retiro llena de alegría por el feliz éxito de una expedición tan peligrosa. El demonio valiéndose de la familiaridad que tenía Irene con Remigio, comenzó a hacer al monje tal cruel guerra, levantando en el corazón de Remigio una tempestad de tentaciones deshonestas, que rendido al fin a los violentos ataques del tentador, vino a manifestar su pasión a Irene. Irene reprendió al religioso quien resolvió vengarse de la inocente virgen, dándole a beber artificiosamente una bebida que le hinchó el vientre en términos que parecía estar embarazada.

Se divulgó la noticia por todo el pueblo; lo supo Britaldo y encendido en descompasados celos envió a un soldado a darle muerte a Irene. Salió una noche la Santa a desahogar sus penas a la ribera del río Naban, cercano al pueblo, y cuando estaba de rodillas en la más fervorosa oración bañada en lágrimas, el asesino le atravesó la garganta con una espada y arrojó al río el cuerpo de la Mártir.

Ya se deja de ver el sentimiento que causaría en sus tías Julia y Casta la pérdida de Irene. Estaban inconsolables temiendo algún rumbo desastrado en la sobrina, estimulada de la dolorosa pena que la afligía continuamente; pero aquel Señor que permitió el atentado por sus juicios impenetrables, providenció los más asombrosos medios para declarar la inocencia de su fidelísima sierva.

Se hallaba en oración su tío el abad penetrado del mismo sentimiento, y habiéndole revelado Dios todo el suceso, valiéndose del alto concepto que debía al pueblo, le convovó y condujo en solemne procesión al lugar del homicidio. Las corrientes del río Naban habían llevado el venerable cadáver al caudaloso río Tajo, y llegando a él la procesión, vieron con admiración todos los concurrentes, que retiradas las aguas de su antigua corriente, habian dejado en seco el cuerpo de la Santa sobre un suntuoso sepulcro, labrado por ministerio de los Ángeles, con repetición del mismo asombroso prodigio que sucedió en la muerte de San Clemente Papa.

Quiso el abad con toda la comitiva extraer el cadáver de aquel lugar; pero no pudiendo conseguirlo a pesar de las más eficaces diligencias, quedaron todos convencidos de que era voluntad de Dios que allí permaneciese, confirmándose más en este concepto con el nuevo prodigio que ocurrió luego que se retiraron, que fue volver las aguas del Tajo a su antigua corriente, cubriendo con su cristalina pureza la infame nota que fulminó la iniquidad contra la casta esposa de Jesucristo, que quiso recomendar la santidad de su fidelísima sierva con la referida maravilla y con otros muchos milagros que obró al contacto de algunas reliquias que el abad trajo a su monasterio: tomando el pueblo de Scalabiz, en cuya jurisdicción estaba el sepulcro, el nombre de Santa Irene, bien que corrompido y abreviado el vocablo, ha quedado el de Santaren.

Del monje Reimigio y del soldado que asesinó a la Santa virgen dicen los Breviarios que en Roma hicieron digna penitencia de sus pecados. Fijan este suceso el año 653, en que reinaba Recesvinto en España.